Narrativa visual

…en aquella mañana, a comienzo del otoño, descubrí una nueva ruta…
Caminé tanto, embelesada por las calles y arboledas empinadas, que perdí la noción del tiempo.
Finalmente me detuve, realmente cansada, frente a una casa derruida e inquietante.
Percibí que al abandono, de la que imaginé primorosa de flores y verdor, le seguía una profunda soledad, un silencio a «viva voçe»
¡Me sentí conmovida e inspirada!




Replica a vele27 Cancelar la respuesta