Explica un riesgo que hayas asumido y del que no te arrepientas.
Emigrar
Camí a la llar
Las horas pasan con cadencia de domingo…
Pronto, muy pronto, me voy.
Las maletas de pie, en absoluto silencio, atesoran mis pocas cosas, solo las necesarias y las más queridas.
Mi corazón, que no se decide a pensar demasiado en eso, ha dejado de mirar atrás.
¡Es por allí, me digo convencida!
¡Son esos propósitos de Dios que brotan en el silencio interior!
(De algún modo lo sé)
Ciertamente, hay naves que aún arden con paciente entrega y yo las contemplo desde la distancia y con la serenidad del Camino que se abre frente a mí.



Deja un comentario