Cuéntanos algo que la mayoría de gente no entiende.
El sentido redentor del sufrimiento
Nota de mi Cuaderno de Viaje
Un día de espinas, de uno a la vez

Comprendí que el desierto es un lugar solitario, despoblado de gente (también las calles vacías)

¿de qué hablan el desierto y esas calles, las espinas y el desertor, ante una noche oscura?…
Me pregunto entonces, ¿cómo es la metamorfosis de la espina escondida en la penumbra?

En la soledad de la existencia compartida me detengo a descansar y contemplar las espinas del Camino.
¡Filo y hermosura!

Para terminar por reconocer que están, las espinas, bellamente integradas al paisaje del Camino… ¡también mis pies!


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