Del espíritu del mundo sibarita.
Un «ronrón de Carpe Diem» recorre las calles a voz en cuello diciendo: ¡elije! ¡goza! ¡consume! ¡hoy!
Por allí un exitoso sibarita, ya hastiado de gozar con un inconfesable anhelo de algo más, lo escucha por primera vez.
Entonces, con más dolor que enojo, le grita: ¿esto es todo? ¡indícame el camino!
Mientras tanto el ronrón, ciego y sordo, pasa a su lado (el del exitoso sibarita) sin registrar siquiera su doloroso hastío para repetir, como un cuerpo sin alma, ¡Carpe Diem! ¡elije! ¡goza! ¡consume! ¡hoy!
El resto…
¡es historia!


Deja un comentario