esbós d'un dia al Camí


Amanece con una inmensa luna llena en el horizonte. Es muy temprano para dejar de soñar.
Los aromas de la brisa traen recuerdos de naranjo y eucalipto.
Esta imágen del Camino es tan sutil como la luz de la luna en el albor del día. Se extiende, más allá de mi alcance, como una promesa cierta, pintoresca, inocente.
Desafío y consuelo.
Me espera una larga jornada de invierno frío. Ese paso a paso de sol tenue y amanecer rojo grana.
Mi plegaria, que es reposo y encuentro, suena en el silencio y me prepara para retomar la senda.
Nota y boceto de un día en el Camino 7/22

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