Existe un diálogo…
Mis transitados caminos dialogan entre si, mientras contemplan el cielo y las estrellas con una mirada de certeza despojada del gris cotidiano.
Quizás, sea una respuesta de consuelo ante la inceridumbre de la noche…
Existe un diálogo entre los pies polvorientos de caminos gastados con esos ojos enamorados del firmamento.
Miro un azul desvelado por el sutil brillo de las estrellas que ilumina la tierra seca y esquiva...
(no dudé en estirarme más allá de mis límites para ser parte del espectáculo inmenso, irónico, abrumador…)
Desde la inmediatez al infinito hay un suspiro. ¡Lo sé!
¡Anhelo ser parte de esa totalidad. Quiero ser más espiritual!
La inmensidad cósmica me silencia. ¡Me percibo diminuta! Sus escalas insondables susurran un lenguaje que solo puedo contemplar…
Entonces, siento que este cuaderno de viaje ya no es mío solamente, sino de todos…
¿será posible?
¡Ciertamente, este diálogo azul me consuela!
Descubro el diario visual de mis transitados caminos como una forma de permanecer, de continuar, de dar un paso más…


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