¡Cuando cambie la piel que me hace invisible pediré la misericordia del silencio para no ser vista!
Seré un arlequín de piel oscura en la noche más negra y si me encuentran, me ocultare detrás de las estrellas.
Voy a enmudecer para mutar el pigmento que cubre mi abatida carne de la insensatez y el pecado y covertiré mi brillante negro en un blanco transparente, como el sueño de la luna.
¡Bajo una luz de plata, espero pasar inadvertida y cuando me descubran, si lo hacen, actuaré como un palido rayo quieto.
Correré como el viento para sentirme amada, mientras mudo en una nueva piel lozana de radiante sol.
Sumergida en el bullicio trabajaré como un esforzado esclavo con tal de merecer respeto, aunque la furia aún no haya cesado…
Entoncés, cuando transforme mi epidermis humillada, una y otra vez, con tal de ser aceptada o cuando de mis intentos dependa el padecer de la piel de luna, un grito ahogado en mi interior me despertará y dirá ..
¡BASTA!
Miro a mi alrededor. No puedo recordar…
¿donde habré dejado la mordaza de mi propio aullido?…
Se acerca la libertad…


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