Desde la frontera interior más distante nace un diálogo exquisito entre los recuerdos del camino recorrido y el universo exterior que espera.
De uno y otro lado de la experiencia crecen la esperanza del encuentro junto a la ansiedad del despertar.
¡Que osadía y determinación la del caminante que, detenido en ésta intersección inusual, observa!
Adentro y afuera de sí ocurren cosas extraordinarias.
El aprendizaje gira y se eleva en una elipse ascendente listo para iniciar el camino nuevo.
¡Que momento de incomparable belleza!
¡Tan real, genuino! ¡Tan profundamente espiritual!

Nota breve de una blanca y helada mañana invernal.
(Itinerario 2018. Cuaderno de Viaje)


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