¡Extraño destino el del caminante, peregrino, que se desvela por el incierto trayecto de su camino!…
¡Son tantos los atardeceres, del recuerdo, contemplados sin apuro, que, hasta podría tejer una red de soles rojos y guardar en ella mis sueños para los tiempos del desaliento!…
Entonces, me repetí una y otra vez … ¡No olvides el color magenta del ocaso!
¡No olvides éste sentir!…
Asi llegué a una bifurcación de cuatro lados casi simétricos… puntos cardinales que sostienen el camino en profundo silencio…
Cuatro rincones desde el alba hasta el anochecer… cuatro opciones, ¡decididamente posibles!, sobre un camino en cruz…
Me detengo, a pensar mis opciones, justo en el centro… ¡Aquí!, en medio de una roca firme, piedra angular…
La brisa, azul, de la mañana me despierta, recordándome que el letargo quedo atrás y es tiempo de decidir…
¡En éste sitio permanezco en paz!
Me tomaré el dia para dibujar los contornos del Camino que, por los cuatro lados, se extiende en cruz…
¡Es tan bello como aterrador!
Un tiempo entre paréntesis y en medio un espacio, único, para reflexionar…
Nota de un día en el Camino bifurcado en Cruz (Itinerario del Camino 2018)


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